
LAS INSTITUCIONES NO HACEN LOS HOMBRES
LOS HOMBRES HACEN LAS INSTITUCIONES
LA CONSTITUCIÓN ES UN PEDAZO DE PAPEL
SIMÓN BOLIVAR
DR. DAGOBERTO ANTONIO GÓMEZ CABRAL
Hoy leo con mucha preocupación, y además con detenimiento la cancelación de varios oficiales clases y alistados, que habían cometido una serie de faltas, algunas actualmente, pero otras, al parecer tenían tiempo que se habían cometido, y se castigan, precisamente, al parecer, con lo acaecido con nuestro amigo ido a destiempo el Tte. Coronel Cesar Augusto Ubrí Bocio, a quien deseamos un eterno descanso y de quien siempre recibimos las mejores atenciones, pero en nuestra formación policial, se nos enseñó, que las faltas se corrigen en el acto y no circunstancialmente, ya que la institución debe tener una depuración constante, debido a que por diferentes razones, los miembros de la institución policial viven a diario cometiendo muchas faltas administrativas y de carácter penal.
Sin justificar todos los errores que cometieron esos miembros policiales, en mi calidad de general retirado de esa institución, donde duré 32 años interrumpidos y donde estuve en muchas comisiones de reformas institucionales, empezando por la iniciada por el Mayor General Pedro Candelier ex jefe de la policía 1999-2001, y donde figuramos en siete de esas comisiones, por nuestra amplia formación profesional, y la última que se intentó llevar a cabo en la jefatura de nuestro amigo ex jefe de la Policía Mayor General Manuel de Jesús Pérez Sánchez (2004-2005) un delicado amigo, al cual agradezco mucho por enviarme a estudiar al Colegio Interamericano de Defensa, avalada por el Banco Interamericano, en la que estuvimos designados para unas cuatro o cinco de estas diferentes comisiones, y para mi sorpresa se cayó cuando llegó el flamante ex jefe Tte. General Bernardo Santana Páez, quien antes de ser jefe hablaba de meritocracia y en mi caso particular según yo y otros oficiales, yo tenia meritos, suficientes, para ocupar una posición importante, por nuestra formación personal y profesional y no ocupamos ninguna en esa jefatura, esta se quedó a media y fracasó, luego siguió ONAP.
La reforma policial, se ha venido haciendo de una manera tosca al estilo República Dominicana, ya que desde el año de 1986, al llegar a la jefatura policial, por compromiso político sin ninguna experiencia policial, el Coronel Del Socorro Payams, que era un oficial de apena dos años de escuela de cadetes y de haber permanecido por espacio de doce años en un departamento llamado operaciones especiales (14 en total) que ni siquiera se dedica a actividades propias de las institución policial, ya que su creación fue como una unidad antiguerrilla urbana y rural, en esta jefatura se cancelaron con la finalidad de arreglar la institución muchos miembros de la Policía Nacional, por el mero capricho de la jefatura, por cualquier quítame la paja, sin ningún criterio profesional ni institucional, recuerdo que sólo se llamaba dame el número de un telefonema, un trato totalmente absurdo en el uso de los recursos humanos, desde esa jefatura ha primado en la institución, que la jefatura que más cancela policías es la mejor, cuando a veces esa no es la solución.
He visto con preocupación como todos los gobiernos hablan de reformas de la Policía Nacional, creyendo que todos la han tratado como bien puntualizó el presidente Balaguer en unos de sus discursos, cuando le hablaron de elevar los sueldos de miseria, de siempre, al decir “En México le llaman la mordida y aquí le llaman el macuteo”, ya que en una sola ocasión que recuerde desde que entré a la institución en 1978, había habido muchos pírricos aumentos ya que ingresé ganando 79 pesos y al 2000 cuando el presiente Fernández por ese momento circunstancial de pocos poderes políticos e institucionales, hizo un sustancial aumento, sólo ganaba RD$ 1,263.00 bruto sin descuento, siendo llevado a RD$ 9,000.00, desde entonces ha habido ligeros aumentos, ninguno sustancial, pero el proceso en increcendo inflacionario de nuestro país se lo ha tragado y hoy nuevamente los miembros de la institución policial ganan sueldos pírricos que no les permiten vivir dignamente, aunque sabemos que las instituciones policiales no son para hacerse ricos, pero sí para vivir con dignidad.
Ante tal situación los miembros policiales se ven en la obligatoria situación de aumentar sus remuneraciones ante esta situación de ganar poco, y tener siempre una esposa, dos pensiones o más, y además un préstamo en el Instituto de Seguridad Policial, además de los descuentos institucionales fijos, que a un Coronel de sueldo RD$ 19,750.00 sólo le deben quedar un aproximado de RD$ 7,000.00, dada esa circunstancia tienen tres formas para vivir, pidiendo a los ciudadanos, en y fuera de su estación de servicio, haciendo otras labores, o con poca formación de hogar metiéndose a delincuente vulgar, viendo nosotros como cada una de esas acciones van en desmedro del servicio policial.
Vemos como todos los procesos de reforma policial no son enfáticos en el mejoramiento del recurso humano policial, cancelando policías nunca se podrá mejorar el servicio que presta la institución a la ciudadanía, creo que los gobiernos el actual y el que venga o mejor los políticos en sentido general deben cambiar su actitud hacia la institución policial y tomar las siguientes medidas;
1- Una depuración de su personal antes de ingresar
2- Mejorar los salarios en sentido general (mediante estudio previo)
3- Hacer una adecuada valoración de la gestión de desempeño
4- Despolitizar la institución, donde se llegue por antiguedad y mérito, no por ser familia de los políticos del gobierno de turno o tener amigos en la institución.
5- Que los generales sean designados por los votos secretos del Consejo Superior Policial y no por políticos que desconocen su formación.
6- Mejorar los beneficios marginales. (pagar escuela, universidad y seguro)
7- Promover la filosofía institucional entre sus miembros, que a veces coroneles nunca han leído su ley orgánica.
El autor es General retirado de la Policía Nacional, abogado, experto en relaciones internacionales, catedrático, charlista e instructor, graduado de varias maestrías.