Por primera vez se ha demostrado el caracter eminentemente fascineroso de Juan Agustín Figueroa, presidente vitalicio de la Fundación Pablo Neruda, que en insólita y abusiva ofensiva jurídica ha intentado de un tiempo a esta parte, demostrar que quienes somos herederos legales del poeta, en realidad no lo somos.
El absurdo de esta aventura jurídica estriba en que el concepto de heredero, en todo en el mundo, lo define la ley, y ni siquiera el heredero, el que por cierto podrá vender el bien heredado.
Es decir, tendría en mi caso que renegar de mi condición de hijo de mi padre, nieto de mi abuelo, o sobrino nieto de Neruda.
Por mucho que pueda incomodar tomar partido de una confrontación de este tipo, personalmente me incomodaría muchísimo mas no tomar parte, junto a mi familia, de un proceso jurídico, en que clara e inequívocamente se está demostrando que las técnicas del abuso, disfrazados eufemísticamente en "un apego a ley" siguen vigentes, demostrando, de paso, que Figueroa hace de dicha práctica ladina y oblicua, un modo de vivir.
Nadie debería olvidar que Figueroa fue el primero en utilizar la Ley Antiterrorista, para encarcelar a unos mapuches, vecinos suyos en su fundo de Traiguén, por una supuesta quema de una casa aledaña.
Esta es la misma ley que hoy transversalmente, desde la izquierda a la derecha, hoy se quiere derogar, por anticonstitucional, por abusiva, por ambigua, y por innecesaria para el ejercicio de la justicia.
De manera que este fallo, que hoy se promueve en un diario de circulación nacional, devuelve algo de cordura sobre este tema, en que un personaje que nada tiene que ver con la cultura de este país, ni menos con Neruda, pretende en forma abusiva, torpe, y prepotente, expulsarnos de aquellos derechos de los cuales formamos parte en forma indiscutible, como lo dicen ahora los propios tribunales, y fundando de paso con ello, una nueva derrota en los tribunales y en lo ético de este señor que esperamos que mas temprano que tarde deje de representar a Neruda, para no seguir avergonzando su legado.






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