Apreciado Francisco Arias, quiero informarte que en España nació un bebe de probeta, genéticamente mejorado para que no entre en su cuerpo ningún tipo de enfermedad.
Este hecho demuestra la necesidad de una sociedad laica, pues las iglesias del mundo cristiano reaccionaron pidiendo la prohibición de esta práctica, porque supuestamente nadie puede sustituir a Dios.
En los Estados unidos tenemos otra intromisión grosera de las iglesias, en el trabajo del científico Richard Daukin en la investigación de células madres.
Ya Richard Daukin ha demostrado el beneficio que puede resultar si el cáncer se tratara con células madre.
Richard Daukin ha iniciado una lucha en todos los medios, y ha escrito un libro dedicado a la necesidad de un mundo ateo, pues siendo Dios muy improbable, los seres humanos no podemos tener una sociedad manejadas por creyente que obstaculizan la lucha de los hombres por hacer un mundo mejor.
Richard Daukin se ha convertido en el mayor representante de los ateos norteamericanos y ha iniciado una gira recorriendo todas las Universidades científicas del mundo para convencerla a que se sumen a esta lucha antirreligiosa.
Todos los avances que ha logrado la ciencia, se han logrado venciendo la ignorancia religiosa, tu puedes estar seguro que las células madres y los bebe de probeta se van a seguir aplicando Y TU VAS A OIR A LOS HIPOCRITAS RELIGIOSOS DANDOLE GRACIAS A DIOS, PORQUE PERMITIO A LOS HOMBRES ESTOS MARAVILLOSOS INVENTOS.
Atte......Quilvio Vásquez.
2 comentarios:
Creo que el señor Quilvio tiene todo el derecho a expresar sus opiniones, pero utiliza términos(pobres (despectivamente), hipócritas, ignorantes, etc.) que nadie utiliza en referencia a él o a ellos (ateos). Sus argumentos pierden fuerza cuando se refiere a seres humanos igual que él pero con criterios diferentes.
Sr Carmo: Permitame aclararle que no es ahora que los creyentes se sienten ofendidos, porque alguien piense que son ignorantes o hipócritas. No hace mucho tiempo que la falta de fe era un delito y murieron muchos hombres, incluso quemado vivos, por orden del siniestro tribunal, que castigaba el delito de la fe. La suerte de los hombres que no creemos en ningún Dios, es que ahora solo se pueden ofender y solo ofenderse porque otras personas no piensan como ellos.
Por mi parte solo puedo decirle que pienses como Usted quiera, que Yo no me voy a ofender, pues lo que piensen los otros de mi, es muy importante para ellos y siento un profundo respeto por lo que piensan los demás.
Atte.....Quilvio Vásquez
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