El plagio de un artículo por Orlando Jorge Mera

DISTRITO NACIONAL.- Orlando Jorge Mera, quien es secretario general del influyente Partido Revolucionario Dominicano (PRD), ex presidente del Instituto Dominicano de Telecomunicaciones (Indotel), y, como profesional del derecho, especialista en derecho autoral, ha plagiado abiertamente un artículo publicado en el periódico chileno El Mercurio el pasado 25 de marzo, bajo la firma del intelectual Carlos Peña, rector universitario.

Jorge Mera le puso el mismo título al artículo, "Por qué anda mal el gobierno", y lo publicó bajo su firma en el matutino El Caribe el 27 de marzo, dos días después de su publicación en Chile. Cristal y Colores publica los dos artículos para que nuestros lectores puedan apreciar el medular plagio que se ha hecho, algo a lo que no encontramos explicación, si tomamos en cuenta lo versado que es Jorge Mera en lo concerniente al derecho de autor y a su sólida formación profesional.

Primero el artículo de Carlos Peña:

>El Mercurio, Santiago de Chile, Domingo 25 de Marzo de 2007. (Sección Reportajes)

Por qué el Gobierno anda mal

Por Carlos Peña

Rector de la Universidad Diego Portales



La primera explicación atinge al estilo del gobierno.

1.) El gobierno carece de narrativa o, si se prefiere una expresión más modesta, de agenda. Los gobiernos cuando son ilustrados (como el de Lagos) poseen narrativa.

2.) Cuando son técnicos (como el de Frei) tienen un orden de prioridades. En cualquier caso, cuentan con un guión que ordena las percepciones y que, cuando se da a conocer, confiere un sentido a la acción colectiva.

3.) Hasta ahora no se sabía de gobiernos sin agenda. Un gobierno sin agenda es la última estupidez de los postmodernos (¿habrá alguno en el gabinete?).

4). Por eso, si el gobierno quiere mejorar debe, ante todo, gobernarse a sí mismo y contar con algo que impida que la subjetividad, o el día a día, como frecuentemente ocurre, lo desborde: una guía, una narrativa, una pista... una agenda. El gobierno necesita un discurso que evite el nihilismo conceptual que hasta ahora padece.

5.) La segunda explicación está relacionada con el personal. Veamos.

El vocero de gobierno posee una informalidad excesiva que le impide orientar conceptualmente los análisis y generar confianza. Con una Presidenta informal y un vocero informal, el asunto es serio. Informalidad más informalidad es igual a desorden.

A ello se suma que el gobierno de Bachelet debe, inevitablemente, entrar en cierta rivalidad con el que le antecedió. Y en esta materia al vocero lo persiguen los conflictos de intereses. O mata simbólicamente al padre o se deja tiranizar por él. O sirve a la presidenta o protege a un futuro candidato. Es el dilema de Antígona: o sirve a la ciudad de la política o a la familia. Una de dos. La tercera vía no existe.

El ministro de Hacienda, por su parte, dispone de un poder que no está a la altura de su discurso. No saca la voz. Y eso es grave. Porque o la presidenta habla de economía o lo hace el ministro de Hacienda. Lo que no puede ocurrir, pero ocurre, es que ninguno lo haga.

Andrés Velasco es de esas personas que tienden a reducir la política a las políticas públicas. Por eso enmudece y priva al proyecto en el que está empeñado de la narrativa que le hace falta. Eso simplemente no puede ser. Un ministro de Hacienda que pretende que no hace política está bien para la derecha (que siempre ha jugado en esas materias a la ilusión de la neutralidad); pero le hace mal, para qué estamos con cosas, a la izquierda (que siempre ha reconocido que toda economía es economía política).

Belisario Velasco, a su turno, no es propiamente un ministro del Interior si por tal se entiende a alguien capaz de orientar al gobierno, administrar los incentivos de la política y manejar la agenda. Belisario Velasco está bien para mantener el orden público, anticipar los desórdenes y ese tipo de cosas. O sea, está bien para subsecretario del Interior. Pero eso no es suficiente.

Porque la agenda alguien tiene que ponerla. La Presidenta o el ministro del Interior. Alguien. Lo que no puede ocurrir es que no exista y el Gobierno ande al compás de los matinales y del Transantiago.

En fin, Sergio Espejo -él o aquellos por quienes él responde- ha sido incapaz de prever los problemas, asignar bien los riesgos, asegurar los contratos y proveer bienes sustitutos. No hay que echarse tierra a los ojos.

Es verdad que hay otros ministros que no lo hacen mucho mejor -el caso de Foxley prueba que la inteligencia no basta-, pero esos casos son paradigmáticos.

Lagos Weber no escribe el guión; Velasco rehúsa ser el político que es; Belisario Velasco confunde el orden con la agenda, y la eficiencia de Espejo no está a la altura de sus modales.

Todo mal.

6.) Por eso el Gobierno no acierta ni con las políticas públicas, ni con la política.

Ni provee de manera eficiente los bienes que de él esperamos (el Transantiago es la muestra), ni ha sido capaz de gestionar una voluntad común en los partidos que lo apoyan (los que, en cambio, siguen abrigando la frustración de funcionarios desplazados).

En tanto, los proyectos que podrían iniciar un nuevo ciclo histórico -reforma al sistema previsional, modificación del sistema escolar, probidad, todo lo que puede dar un impulso a la izquierda- siguen ahí.

Ojalá no nos ocurra lo que en el cuento de Monterroso: que cuando acabe el Gobierno sigan ahí.

7.) Hay que preocuparse. Porque un gobierno o hace políticas públicas, o hace política o, si es bueno, hace ambas. Lo que no puede ocurrir -pero desgraciadamente está ocurriendo- es que no haga ninguna de las dos.

Pero estamos a tiempo. Es cosa de decidirse. Recién empieza el segundo año y gracias a Dios la derecha todavía sigue en el suelo.


Ahora el artículo de Orlando Jorge Mera:

Opinión

Porque el Gobierno anda mal

Si el gobierno quiere mejorar debe, ante todo, gobernarse a sí mismo y contar con algo que impida la subjetividad, o el día a día, como frecuentemente ocurre, lo desborde: una guía, una narrativa, una pista... una agenda

Por Orlando Jorge Mera / El Caribe

Martes 27 de marzo del 2007 actualizado el lunes 26 de marzo del 2007 a las 9:59 PM

Definitivamente, el presidente Leonel Fernández y el gobierno del Partido de la Liberación Dominicana están pasando por su peor momento en lo que va de la presente administración, sin esperanza de que produzcan rectificaciones importantes. El Gobierno anda mal.

Desde mi perspectiva, no hay voluntad política expresa para cambiar el estilo del Gobierno, ni tampoco para establecer una agenda o un orden de prioridades, excepto aquellas prioridades que, nunca han estado en el presupuesto general de la Nación, pero que reciben enormes y cuantiosas sumas en detrimento de importantes áreas como educación y salud.

1.) El Gobierno carece de narrativa o, si se prefiere una expresión más modesta, de agenda. Los gobiernos cuando son ilustrados poseen narrativa. Cuando son técnicos tienen un orden de prioridades.

2.) En cualquier caso, cuentan con un guión que ordena las percepciones y que, cuando se da a conocer, confiere un sentido a la acción colectiva.

3.) Hasta ahora no se sabía de gobiernos sin agenda. Por eso, si el Gobierno quiere mejorar debe, ante todo, gobernarse a sí mismo y contar con algo que impida que la subjetividad, o el día a día, como frecuentemente ocurre, lo desborde: una guía, una narrativa, una pista... una agenda. El gobierno necesita un discurso que evite el nihilismo conceptual que hasta ahora padece.

4) La segunda explicación está relacionada con el personal. Veamos, por solo citar un solo caso, lo que sucede ahora con las zonas francas que están pasando por una situación que no ha recibido la atención debida del Gobierno.

Como recuerdan, a mediados del año pasado, el presidente Fernández nombró al entonces secretario de Estado de la Presidencia, Danilo Medina, para encabezar la Comisión que haría la evaluación y recomendaciones del sector de zonas francas. Se celebró un importante seminario en Santiago.

Ahora, producto de la campaña interna del PLD, es que conocemos que hace varios meses atrás, antes del agravamiento de la crisis en el sector que provocó despedidos masivos, que el señor Medina recomendó que se apropiaran la suma de 75 millones de dólares para financiar las zonas francas. Se hizo caso omiso a esta recomendación, y me pregunto, ¿hasta dónde va a llegar la indiferencia oficial ante los problemas nacionales?

5) Por eso el Gobierno no acierta ni con las políticas públicas, ni con la política, excepto concentrarse en las actividades internas del PLD.

En tanto, la educación pública no provee un sistema educativo adecuado para los niños dominicanos, los hospitales públicos son una calamidad, el nivel de desempleo creciendo, el clima de inseguridad ciudadana agobiando a todos, entre otros temas, y no vemos una voluntad política contundente para enfrentar estos serios problemas.

6) Hay que preocuparse. Porque un gobierno o hace políticas públicas, o hace política con calidad o, si es bueno, hace ambas. Lo que no puede ocurrir es que no haga ninguna de las dos.

Orlando Jorge Mera es secretario general del PRD

4 comentarios:

Manuel Aramis Miranda Perdomo dijo...

Saludos
Muy buen tema, pero no contiene los accesos para la verificacion correspondiente.

Melvyn dijo...

Para Manuel Aramis Miranda Perdomo:

Articulo original de Carlos Peña:
http://publica-ong.blogspot.com/2007/03/por-qu-el-gobierno-anda-mal.html
Articulo "maquillado" de Orlando Jorge:

http://www.elcaribecdn.com/articulo_multimedios.aspx?id=119963&guid=FA1BE5E062C94A99BA6E67DF390628B0&Seccion=134

Un saludo,

Melvyn

Manuel Miranda dijo...

Melvyn
Muchas gracias... Acabo de redescubrirlo.

Ahora toma valor, luego de que este proclamar Asamblea Constituyente y endozar el acuerducho de Miqui el que le resuelve a Leonel.

Manuel Miranda dijo...

Como estoy escribiendo unos temas en donde Orlando no se salvará de mi... Pongo de nuevo el tema plagiado directamente de su blog:

http://blog.orlandojorgemera.com.do/2007/03/por-que-el-gobierno-anda-mal.html